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Mitos

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Algunos mitos del mundo del vino:

  1. “El vino tinto se debe servir a temperatura ambiente”

    La temperatura ambiente es relativa, y depende del lugar en que se esté (no es lo mismo la playa a la montaña). El vino tiene una temperatura correcta o ideal para disfrutarse. 

  2. “El vino sirve descorcharlo media hora antes de servirlo”

    Es falso.

    Quitar el corcho no es suficiente porque ingresará muy poco oxígeno. Además, este no estará en contacto con todo el vino, solo con la superficie.

    Trasvasar la botella completa a un decantador sería lo ideal para que se oxigene y así se puedan volatilizar todos los aromas y sabores.

  3. “Botella abierta, botella bebida”

    No necesariamente.

    Si se tiene algún instrumento que saque el oxígeno de la botella, esta podrá guardarse perfectamente por 2 o 3 días más.

  4. “Vino tinto con la carne, vino blanco con el pescado”

    Normalmente es cierto, pero…

    Son pocas las alternativas para unir vinos blancos con carnes rojas. El carpaccio de lomito puede ser una opción y este lo podés probar con un Pinot Grigio por ejemplo.

    En general, los vinos tintos ligeros en cuerpo y sabor, con buena acidez, como algunos Pinot Noir, pueden acompañarse perfectamente con pescados grasos.

  5. “Todos los vinos mejoran con el tiempo”

    Es falso. 

    Los vinos que tienen algún tipo de crianza en barrica o concreto son los que tienen el potencial de mejorar con el tiempo. Generalmente, a mayor tiempo en crianza, mayor potencial de guarda.

  6. ¿Qué son los sulfitos?

    Los sulfitos se encuentran en muchos alimentos y bebidas, de manera natural. Su adición es una práctica realizada desde hace siglos, con la finalidad de conservar el vino, inhibir bacterias y mohos, evitar la oxidación y preservar su aroma y su frescor.

    Desde el año 2005, la legislación de la Unión Europea impone la mención “Contiene sulfitos” para la mayoría de los vinos. El texto precisa que el etiquetado sea obligatorio a partir de 10 mg/l de azufre residual.

  7. “Más vale diablo conocido que santo por conocer”

    En los vinos es diametralmente lo opuesto: quien más sabe es quien más ha probado. Por eso, se debe dejar de lado la tendencia de siempre comprar cajas de la misma marca. Hay que hacer selecciones variadas de cepas, estilos y precios. Probarlos todos y disfrutar de sus diferencias, recordando siempre al que más te sorprendió. Es la única manera de aprender.

  8.  “La calidad del vino se mide en lo profundo de la base de la botella”

    El vidrio es un buen material inerte, que a nivel de aromas y sabores no aporta nada al vino, así que es ideal. Además, normalmente son de colores oscuros para proteger al vino de la luz.

    Esa “base honda” (llamada también “cúpula alta”) no es un estricto certificado de calidad, pues más bien funciona para evitar que la botella sea plana y así prevenir la posibilidad de que explote por la presión que se crea adentro. Estas bases hondas también son muy beneficiosas para que los sedimentos se adhieran a ella y no estén flotando en el líquido.

  9. “Mientras más piernas tiene el vino, mejor”

    Las piernas o lágrimas en el vino son responsabilidad del alcohol contenido en el líquido. Un alto contenido de alcohol no dará vinos de mejor calidad.

    El equilibrio entre el alcohol, la fruta y la acidez siempre serán la base de la calidad de un vino.

  10.  “Los vinos provocan dolor de cabeza porque deshidratan”

    Toda bebida alcohólica consumida en exceso puede repercutir en algún tipo de malestar. Por eso se recomienda el consumo de agua entre copa y copa. 

    En general es el alcohol el que deshidrata a las personas, debido a que el organismo crea un sistema de protección contra la intoxicación, segregando enzimas que metabolizan y desechan las toxinas.

    El alcohol es una sustancia con efecto diurético (su ingesta provoca la eliminación de agua y sodio), dando como resultado la constante necesidad de orinar, lo que elimina líquidos del organismo y contribuye a la deshidratación.

  11.  “Vino caro, vino bueno / Vino barato, vino malo”

    El costo de un vino se puede vincular a varios factores, por ejemplo:

    – Lugar de origen y prestigio del lugar

    – El enólogo y su renombre

    – Puntajes adquiridos (oferta y demanda)

    – Rendimiento por hectárea

    Hay muchos vinos baratos que no cumplen con alguno de los factores anteriores, y eso no significa que sean de mala calidad. Actualmente hay vinos de excelente calidad en todo rango de precios.

  12. “El sello de la D.O. es sinónimo de calidad”

    Las Denominaciones de Origen (D.O.) nos garantizan prácticas y procesos de elaboración que deben seguir los productores (bodegas), los cuales pueden verse reflejados finalmente en su calidad. Sin embargo, es muy importante la conservación que se le da al vino una vez que sale de la bodega, y eso impacta finalmente su calidad.

  13. “Hay sedimentos en el vino. ¿Está malo?”

    No. Los sedimentos son simplemente materia colorante solidificada y suelen presentarse con mayor frecuencia en vinos que no se filtran porque el enólogo decide intervenir lo menos posible el líquido para conservar y respetar al máximo la materia prima.

  14.  “¿Qué debo ver en el corcho?”

    Exceso de humedad. Golpe de temperatura.

    Un corcho en buen estado presenta la mínima cantidad de filtraciones.

  15. “Los vinos con tapa rosca son de mala calidad”

    El corcho o la tapa rosca son simplemente elementos utilizados para tapar el vino. La tapa rosca es ideal para tapar vinos que no requieren más oxigenación en el tiempo, beneficiando el caso de los vinos blancos, rosados y tintos jóvenes, pues se conservan intactos sus aromas y sabores. Es importante tener en cuenta que existen vinos Premium que el enólogo decide tapar con tapa rosca.

  16. “Los vinos en tetra brik o en lata no son buenos”

    Vidrio, tetra o lata son solo diferentes formas de empaques, y existen vinos Premium en tetra brik. Los empaques están más pensados en las ocasiones de consumo, por ejemplo: cuando vas de picnic o a la playa, es probable que un vino en tetra brik o en la lata sea más fácil de transportar y mantener a buena temperatura.

  17. “El vino solo se puede tomar en copa”

    Al igual que con algunos mitos anteriores, las copas son solo el envase en que se va a tomar el vino. Las copas son una excelente opción cuando queremos catar, se ven elegantes y hasta románticas; pero el vino se puede tomar en vaso insulado o vaso de vidrio, tipo “las cañitas” que normalmente se usan para cerveza, solo por mencionar un par de ejemplos.

  18. “El vino es caro”

    De una botella salen 5 bebidas. Es solo cuestión de encontrar una botella que se acomode al presupuesto que se tenga.

  19. “Hay que saber de vino para tomarlo”

    Es falso.

    Es más importante que nos guste antes de conocer, justo como lo hacemos con el resto de bebidas. Si nos gusta el tipo de información que nos dice de dónde vienen o quién las produjo, el vino tiene mucho qué aportar pero lo más importante es que nos guste el sabor.

  20.  “La comida tica no va con vino”

    Existen los maridajes regionales. Es decir, el vino italiano va bien con pastas y pizzas, el español va bien con tapas, paella y granos, y el vino argentino va bien con las famosas parrilladas. Muchos de nuestros platos del día a día tienen influencias de estos países o no distan tanto en ingredientes, por ejemplo: el chifrijo, los gallitos, los garbanzos con cerdo, el spaghetti con carne molida, el arroz con pollo, la carne con papas y zanahoria…